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El Vaticano temió en 1937 que Franco fuese masón como el presidente de Estados Unidos o el primer ministro británico

 

 

 

 

¿Ingresó Francisco Franco en la Masonería antes de transformarse en el mayor y más constante represor de la institución que ha conocido en mundo?

Así figura en la documentación del Archivo Secreto Vaticano referida al período de la II República y la Guerra Civil. La historia la cuenta el periodista José Francisco Serrano, en una tribuna en Religión Confidencial, al hilo de la reciente investigación publicada por el sacerdote e historiador Vicente Cárcel.

“El 19 de abril de 1937, el Nuncio Apostólico en Italia, monseñor Francesco Borgongini  Duca escribía la cardenal secretario de Estado del Vaticano, Eugenio Pacelli, una carta con información reservada procedente del obispo del Principado de Mónaco, monseñor Perre-Maurice-Maria Rivière, en la que sintetizaba la información que le había suministrado un alto funcionario de la masonería francesa de forma secreta y confidencial”, explica Serrano. La información apuntaba a la pertenecía a la Masonería del primer ministro británico, Stanley Baldwin, el presidente de Estados Unidos, Franklin Delano Roosevelt, y el general Franco.

La correspondencia posterior del Padre General de los jesuitas, con testimonios de diversos sacerdotes que trataron directamente con Franco, disipó los temores Vaticanos.

Hasta la Declaración de Libertad Religiosa de 1965 en el marco del Concilio Vaticano II, la Iglesia Católica mantuvo un enfrentamiento con instituciones que, como la Masonería, defendían la neutralidad religiosa. Desde el siglo XVIII la Masonería aspira a deslindar de la esfera pública, gobernada por un orden civil común para todos, los asuntos religiosos, que deben estar marcados por la tolerancia mutua. En 1937 la Iglesia Católica estaba todavía lejos, como hoy lo están hoy otros integrismos religiosos, de aceptar la aconfesionalidad de los Estados.

Lo cierto es que el hermano del dictador, el Querido Hermano Ramón Franco, aviador que pasó a la historia por el vuelo histórico del Plus Ultra, sí era maestro masón. En el caso de Francisco Franco, diversos testimonios, que comenzaron a ser recogidos por los historiadores a partir de 1977, apuntan a su doble intento de ingresar en la Masonería, una en Larache en 1925 y otra en Madrid en 1932. Según estos testimonios, habría sido rechazado en ambas ocasiones.

 

Fuente: El Oriente, Equipo de Comunicación
Gran Logia de España – Grande Oriente Español

Publicado por:

Garibaldi

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Comments

  1. jotenegro    

    Nosotros tampoco a ellos ¡

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