Hombres de luz – Diario Masónico

hombres de luz

Hombres de luz

 

 

Jordi Casellas 4º
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Todos nosotros tenemos un trabajo personal que consiste en usar nuestras habilidades, cualidades, sensaciones y emociones que son en definitiva nuestras herramientas. Somos “Hombres de Luz” potencialmente, para ir creando a través de nuestro trabajo y ejemplo una Sociedad Fraternal…

Existe una sabiduría humana básica ancestral que puede ayudarnos a resolver nuestros problemas. Esta sabiduría no es propia de ninguna cultura o religión determinada, es más bien una suma de muchas culturas y muchos momentos a lo largo de la Historia.

“Hombre de Luz” o persona valiente se ha manifestado a lo largo de la Historia, por ejemplo el ideal de “Samurai” representaba igualmente una tradición de sabiduría o persona valerosa.. El rey Arturo es un ejemplo legendario en la tradición occidental además de los grandes reyes bíblicos como el rey David, son ejemplos de Hombres de Luz de la tradición judeocristiana. En nuestro planeta ha habido muchos ejemplos de este espíritu.

La clave del camino del Hombre de Luz es no tener miedo de ser quienes somos, en definitiva es la definición de la valentía: no tenerse miedo a sí mismo . Esta visión es lo opuesto al egoísmo.

Debemos tratar de ver cómo nos podemos ayudar. Esto no significa de ninguna manera abandonar nuestro entorno más próximo…se puede empezar por la familia y los amigos y las personas que nos rodean. Es más, se ha de empezar por uno mismo. Lo importante es darse cuenta de que jamás se deja de estar de servicio.

Descubrir la bondad fundamental no es una experiencia particularmente religiosa, más bien es la comprensión de que podemos experimentar directamente la realidad y trabajar con ella.

Experimentar la bondad fundamental en nuestra vida nos hace sentir que somos personas inteligentes y rectas y que el mundo no es una amenaza. El potencial humano de inteligencia y dignidad armoniza con la vivencia del brillo de un radiante cielo azul, del frescor de los campos en primavera y la belleza de los árboles y las montañas. Tenemos un vínculo afectivo con la realidad, que es capaz de despertarnos y hacernos sentir que somos básica y fundamentalmente buenos.

La visión del Hombre de Luz es conectarse con su capacidad de despertar y reconocer que esa bondad es algo que puede acontecernos y mas aún que es algo que ya está aconteciendo. Como seres humanos estamos básicamente despiertos y podemos entender la realidad. No estamos esclavizados por nuestras vidas; somos libres. Ser libre en este caso significa simplemente que tenemos un cuerpo y una mente, y que podemos elevarnos e inspirarnos con el fin de trabajar en la realidad con dignidad y humor. Si empezamos a cobrar ánimos, encontraremos que el universo entero y la Naturaleza también cooperan poderosamente con nosotros.

Si servimos al mundo, además de nuestro esfuerzo podemos ayudar a construir una sociedad fraternal.

En vez de presentar alguna fantasía utópica referente a lo que podría ser para nosotros la sociedad, tenemos que emprender el viaje hacia nosotros mismos. No podemos limitarnos simplemente a especular o teorizar sobre nuestro destino. A cada uno de nosotros individualmente, nos corresponde buscar el sentido de nuestra vida

La bondad fundamental es buena porque es incondicional, esta ahí, de siempre, de la misma manera que el cielo y la tierra están ahí siempre. Es la situación natural que hemos heredado desde nuestro nacimiento.

La majestad de conectar con nosotros mismos como un rey sentado en su trono, nos revela la dignidad que se da cuando permanecemos tranquilos en un estado de simplicidad. Llegar a sentir ternura hacia nosotros mismos nos permite ver con precisión tanto nuestros problemas como nuestras potencialidades. Tenemos que aceptar nuestra responsabilidad personal por la edificación de nuestra vida.

La práctica de la meditación consiste simplemente en entrenar nuestro estado de ser para que mente y cuerpo puedan estar sincronizados. El ejercicio de la meditación nos ayuda a aprender a actuar sin engaño ni fraude, a ser totalmente auténticos y a estar totalmente vivos.

El miedo y la intrepidez

Reconocer el miedo no es causa de depresión ni de desánimo. Porque poseemos el miedo, también potencialmente tenemos derecho a la vivencia de la intrepidez. La verdadera intrepidez no consiste en reducir el miedo, sino en trascenderlo.

Empezamos a trascender el miedo cuando lo examinamos: nerviosismo, angustia, preocupación, etc. Si profundizamos, lo primero que encontramos por debajo del nerviosismo es tristeza. Cuando nos relajamos y aceptamos nuestro miedo, nos encontramos con la tristeza que es tranquila y dulce. La tristeza nos hiere en el corazón y el cuerpo responde con una lágrima. Cuando nuestros ojos están a punto de deshacerse en lluvia o en una cascada, nos sentimos tristes y solos. Es el primer asomo de la intrepidez y la primera señal de un auténtico espíritu de Hombre de Luz . Cuando la sensibilidad evoluciona en esta dirección, uno puede verdaderamente apreciar el mundo que le rodea.

Uno es tan sensible y está tan abierto que no puede dejar de percibir lo que sucede a su alrededor. No tener dudas es confiar en el corazón, confiar en sí mismo. Cuando la mente y el cuerpo están sincronizados, a uno ya no le quedan dudas. Este proceso tiene dos etapas, a las que podríamos llamar el mirar y el ver. También podríamos hablar del escuchar y oír, o de tocar y luego sentir. No podemos no mirar; es nuestro mundo, es nuestra fiesta. Todos sabemos como es sentir directamente las cosas.

La emoción intensa, la pasión, el apasionamiento no tiene lenguaje: el primer destello es demasiado intenso.

En cambio cuando sentimos que podemos relajarnos y percibir tranquilamente, nuestra visión puede expandirse, podemos ver en el acto de una manera despierta, somos capaces de reaccionar de manera certera y directa, podemos ser absolutamente precisos.

Este descubrimiento es el primer síntoma de lo que llamamos el despertar del Sol. Este Sol es un sol naciente, más que un sol poniente, de manera que representa el despertar humano. La sincronización de mente y cuerpo trae consigo este despertar. El camino del Sol se basa en la visión de que en este mundo hay una fuente natural de resplandor y brillo, que se concreta en la celebración de la vida y en el disfrutar de los acontecimientos. Se trata de enfocar y ver la vida como un proceso natural, de armonizarse con el orden espontáneo que existe en el mundo.

Lo contrario de la Luz es la oscuridad, uno a veces prefiere esconderse en sus cavernas y selvas personales. Si uno se da cuenta de que se está escondiendo en la oscuridad, quisiera encender todas las luces posibles. En realidad no está encendiendo las luces, sino simplemente abriendo más los ojos, buscando sin cesar la luz mas brillante. Sin embargo, es necesario recordar la oscuridad para ver el contraste con el lugar de donde se proviene.

El Hombre de Luz ha tenido forzosamente que sentirse solo y triste en algún momento, por ello es sensible en todos los aspectos. Gracias a esta sensibilidad podemos persistir en el cultivo de nuestra disciplina y comenzamos a aprender lo que significa la renuncia.

El Hombre de Luz , renuncia a todo aspecto de su experiencia que constituya una barrera entre él y los demás.

El Hombre de Luz debe ser osado para superar su egoísmo. Una persona egoísta es como una tortuga, que allí donde va, lleva su casa a cuestas. En algún momento tenemos que dejar nuestra casa e ir al encuentro de un mundo más amplio. Es el requisito previo y absoluto para que a uno le importen los demás.

El camino del Hombre de Luz es un viaje continuo, una senda o hilo que discurre a lo largo de su vida. Es aprender a ser auténtico en cada momento y vivir con disciplina, manteniendo siempre su lealtad hacia los seres que se hallan presos en el mundo de la oscuridad, generando calor humano y alegría hacia ellos. La conciencia meditativa que es un aspecto de la disciplina, le permite al Hombre de Luz ocupar adecuadamente su lugar.

Le enseña como ha de recuperar el equilibrio cuando lo pierde, y como ha de usar los mensajes del mundo fenomenal para avanzar en su disciplina. A partir del eco de la conciencia meditativa va creciendo una sensación de equilibrio y se va instalando un sentimiento de estar permanentemente arraigado, sintiéndose asentado sólidamente en la tierra.

Cuando uno asume adecuadamente su lugar sobre la tierra, no necesita testigos que le confirmen su validez. Llegado a este punto, empieza uno a vivenciar la noción fundamental de intrepidez. Está dispuesto a estar alerta en cualquier situación que pueda presentársele, y tiene el sentimiento de que puede asumir totalmente el mando de su vida, porque no está del lado del éxito ni del fracaso. El éxito y el fracaso son su viaje.

Habrá veces en el viaje en que uno está tan petrificado que vibraría entero en la silla, con dientes, manos y pies. Apenas si se mantendrá en su montura: estará casi levitando de miedo. Pero incluso a esto se le considera una expresión de intrepidez, si uno tiene una conexión fundamental con la tierra firme de su bondad primordial.

Cuando la disciplina comienza a ser natural, a ser parte de uno, es muy importante aprender a soltar. Soltar es vencer completamente la idea de que la disciplina es un castigo por un error o una mala acción que se haya cometido o que uno quisiera cometer. Hay que vencer completamente la sensación de que hay algo fundamentalmente malo en nuestra naturaleza humana y de que, como consecuencia, necesitamos disciplinarnos para corregir nuestro comportamiento. Soltar tampoco tiene que ver con pasarlo bien a costa del prójimo.

Evidentemente el soltar es algo más que una simple relajación. Es un estado que proviene de estar en armonía con el medio, con el mundo. Soltar no tiene nada que ver con apartarse de las restricciones de la vida ordinaria; al contrario. Es compenetrarse más con su propia vida, porque uno entiende que, tal como es, su vida contiene los medios para levantarse incondicionalmente el ánimo y curarse de la depresión y de la duda.

Llegado a este punto, El Hombre de Luz es poseedor de la elegancia natural ya que cuando comunica, la sinceridad es su mejor herramienta. Decir la verdad no significa que uno tenga que contar sus secretos más íntimos o revelar todo aquello de lo cual se avergüenza. Uno no tiene nada de que avergonzarse. Esa es la base para decir la verdad. Decir la verdad se relaciona también con la afabilidad. El Hombre de Luz es afable en el hablar. Un lenguaje afable expresa dignidad, lo mismo que el buen porte de cabeza y hombros.

Para terminar, en el Hombre de Luz se instala la confianza incondicional, resplandor radiante, es la energía pura.

Este tipo de confianza incluye la tenacidad y la alegría, porque confiar en el corazón nos permite tener más sentido del humor. Esta confianza puede manifestarse con majestad, elegancia y riqueza en la vida de una persona para uso, disfrute y regocijo propio y de los demás.

A mí entender, la Masonería en nuestros días representa la construcción de una verdadera sociedad fraternal. A partir de pulir nuestras propias piedras y con nuestras herramientas, nos vamos convirtiendo en verdaderos hombres portadores de Luz.

El Maestro Secreto representa un eslabón más en el viaje hacia la Luz.

También debo decir que hay muchos y verdaderos Hombres de Luz que están trabajando eficazmente y en silencio y que no pertenecen a una Fraternidad masónica, pero que son verdaderos HOMBRES DE LUZ .

El masón y la frustración

El masón y la frustración

 

 

 

…haciéndole tocar –al iniciado- con el dedo la esclavitud en que ha vivido”,

Mónita del Gr:. de Apr:. Mas:.

Conocer los errores que cometemos que nos han esclavizado, pretender alcanzar la felicidad , realización y trascendencia  puede llevarnos a todo lo contrario en caso de que no manejemos adecuadamente el despertar de nuestra propia dignidad. Es decir, detrás de un Apr:. que no alcanza la culminación de la Mónita del Pr:. Gr:. hay necesariamente un mal manejo de la frustración.

Frustrar proviene del latín frustrare y es privar a uno de lo que deseaba o bloquear algún comportamiento dirigido a alcanzar una meta. El poner todo nuestro empeño en alcanzar algo y no lograrlo nos produce ira, decepción. Un hombre frustrado es aquel que quiso desarrollar su vocación y no lo logró en la medida de sus posibilidades. Es normal sentirla y vivirla, el problema es el mal manejo de la misma, ya que podemos acumular frustración respecto a nosotros mismos, siendo en esos casos que la frustración interna se manifiesta hasta que la externa se configura para tal efecto. Es decir, hasta que se brinda la oportunidad mediante una frustración externa es que podemos ser conscientes de ello. La vivimos  intensamente en situaciones sin solución, cuando somos defraudados en nuestras expectativas de recompensa o bloqueados en nuestro sendero.

Aprender a manejar la frustración no es sencillo. Implica mucha autoconsciencia, autocontrol y motivación.

El juego nos ayuda a aprender a ganar y perder, debido a que hay poco en juego, es sencillo, en la vida real no tanto. Cuando se depositan todas tus aspiraciones en  una sola oportunidad es imposible superar las cuestiones de la noche a la mañana. Es cuando por evadirnos nos podemos llegar a volver esclavos del vicio, del pecado, de la ambición y del ego.

Una persona satisfecha, exitosa, que logra lo que se propone, que no es otro sino alguien que ha intentado obtener lo que desea de muchas maneras, con los recursos disponibles a su alcance y empleando una estrategia adecuada. Ello requiere un profundo cultivo del ethos individual, que se realiza en la Masonería mediante el estudio de la filosofía, de la moral y de la virtud,  para poder actuar con ética ante la crisis, ante la crisis y el máximo respeto posible a nuestra idiosincrasia. Cultivar nuestra interioridad  es nuestra oportunidad que está presente en situaciones en las que la exterioridad está en jaque.

 

Figura 1. El Proceso de la Frustración.

Fuente: Elaboración propia.

Debido a la importancia de nuestros elevados ideales, los masones debemos de tener mucha entereza y tolerancia a la frustración, para realizar esa labor de rotomartillo, que incansable golpea contra la pared, del mallete que desbasta perseverantemente la piedra bruta hasta lograr el resultado. En suma, la resiliencia es una cualidad altamente masónica.

La realidad es que hay que manejar la frustración de manera adecuada, siempre recuperando el sentido de nuestra existencia. Al igual que un cincel al ser rebotado por la fuerza bruta de granito no puede perder sentido, La mano es la voluntad del masón quien le recordará hacia dónde se dirige.

La frustración impacta más a las personas con baja autoestima, sin plan de vida y con objetivos poco definidos. Así como a los que tienen una escasa vivencia de valores.

Los masones tenemos que aprender a lograr nuestros propósitos. Esto se aprende desde la Cam:. de Rrefl:. Cuando conocemos la finitud de nuestra temporalidad y que para optimizar la oportunidad de vida debemos de realizar un plan de vida, en lo individual, en lo colectivo, en lo familiar, en lo masónico, en lo laboral, deportivo, etcétera.

Muchos masones no se encuentran completamente cómodos con ello y buscan una religión, ya que en lo litúrgico su alma halla consuelo, en el devenir grupal del rosario y en la individualidad de la oración encuentran el religamiento con el trascendido, con el Cristo ó Mesías de su religión. Sin excluir esta vía, el Mas:. debe ser capaz de racionalizar sus objetivos y comprender en plenitud los patrones de su conducta.

La pregunta es: ¿dónde enseña la Masonería a  no frustrarnos  y a lograr nuestros propósitos?

La masonería no enseña específicamente cómo alcanzar todos nuestros objetivos. Pero sí nos enuncia claramente los límites y cualidades que deben de tener nuestras acciones. Un masón puede perder, puede ser bloqueado en su camino, puede sucumbir en el intento. Puede llegar a sentir frustración abiertamente, es válido y respetable. El resto de lo que nos pasa tiene que ver con nuestro manejo que hagamos de la frustración. Donde nuestra formación masónica nos tiende un sendero que nos reivindica y nos impele a retomar el camino.

Para ello, nos invito a que en nombre del GADU:. seamos guerreros del bien común, de nuestros planes de buena voluntad y de luz, para que alcancemos en hermandad nuestra trascendencia. Ni nuestros geniales e ilustres predecesores ni tampoco la humanidad esperarían menos de nosotros.

Or:. de Morelia, Michoacán, a 27 de octubre de 2012, E:. V:.

Frat:.

MDP

¡Es Cuanto!

Bibliografía consultada.

Compendio de la Mónita Secreta de los 33 Grados del Rito Escocés Antiguo y Aceptado. Ed. Memphis. México, 1967.

Fuente: Masón de Pants

 

 

El Templo de Solomon

El Templo de Solomon – Construcción y Reconstrucción

 

 

 

Por: A. I. S. 32º

Según el Antiguo Testamento, el Arca de la Alianza se encontraba en un Tabernáculo y no existía ningún santuario digno para alojarlo.

Por este motivo el rey David tuvo la idea de construir una casa de Dios, pero, aconsejado por el profeta Natán, decidió dejar a su hijo Solomón la responsabilidad de construirlo. Parece que Solomón era predestinado hacer esta obra incluso por el simbolismo de su nombre “el hombre de la paz”. David no solo ha tenido la idea de construir el templo sino también se encargó de recoger los materiales necesarios.

Según la descripción detallada el templo construido por los obreros al mando de Hiram Abif en los días de Solomón (975-935 antes de Cristo), es famoso no solo por sus dimensiones, siendo pequeño en comparación con el Palacio real, sino por las decoraciones del interior y del exterior que constituyen un elemento referencial de la arquitectura israelita en la era de los reyes. Siete años han sido necesarios para la construcción del edificio que fue edificado alrededor del año 960 antes de Cristo.

Parece que los materiales contratados por David no han sido suficientes y Solomón tuvo que hacer un trato con Hiram, el rey de Tiro (Fenicia) el cual mandó al maestro Hiram Abif grandes cantidades de madera de cedro y también mano de obra.

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El Templo fue ubicado en el monte de Sión, sobre la colina Moría donde en tiempos más antiguos Abraham intentó sacrificar a su hijo Isaac, justo en el lugar donde el Rey David había construido antes un altar después de comprar un terreno que era propiedad de Araunah el Jebusita.

Dado que no había espacio suficiente para edificar el Templo, los constructores edificaron primero un muro que rodeaba el sitio y después llenaron el espacio entre el muro y la colina con piedras y tierra. Hoy en día, en éste lugar se encuentra la mezquita de Omar, la segunda más importante tras la de la Meca.

La descripción general del templo encontrada en los textos sagrados es satisfactoria aunque no contiene tantos detalles. El edificio era de forma rectangular, orientado sobre un eje longitudinal en dirección Este-Oeste. El edificio debió tener una longitud interior de aproximadamente 27 metros, 9 metros de ancho y una altura de 13,5 metros (60×20×30 codos).

Según el libro de Reyes, dentro del Templo, a saber dentro del Tabernáculo, había tres recintos diferentes:

  • El Vestíbulo (Ulam) con una longitud de 4,5 metros y 9 metros de ancho (10×20 codos). Aunque el texto no nos facilita muchos detalles parece que había un muro entre el vestíbulo y el siguiente recinto. El Santo (Hejal) con una longitud de 18 metros y 9 metros de ancho (40×20 codos)
  • El Santo de los Santos (Dvir) con una longitud de 9 metros, 9 metros de ancho y una altura de también 9 metros (20×20×20 codos), teniendo la forma de un cubo. Este último recinto se encontraba a un nivel más alto que el Hejal y solo podía accederse a él subiendo una escalera. En su centro se encontraba el Arca de la Alianza dentro del cual se preservaban las Tablas de la Ley entregadas por Dios a Moisés.
  • Los sacerdotes y el rey entraban en el Templo a través de una gran puerta chapada en oro, de aproximadamente 10 metros de alto y 4 de ancho. En los tiempos de la construcción del Templo esta puerta también era la entrada común para todos los obreros y por la que Hiram acostumbraba retirarse.

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Cuentos masónicos suponen que el Templo tenía dos entradas más: una en el este que comunicaba con la Cámara del Medio que estaba reservada a los Maestros y otra en el sur. Como en el Oriente sólo se encontraba el Santo de los Santos podemos deducir que la Cámara de Medio se encontraba en un nivel más bajo que el recinto donde se encontraba El Arco de la Alianza. Esta deducción corresponde también a la teoría de los teólogos que suponen que el Templo tenía un cuarto recinto donde se guardaba el tesoro, pero es solamente una suposición sin fundamento en el texto bíblico.

Otras leyendas masónicas cuentan que el Rey Solomón construyó una bóveda secreta, a la cual se aproximaba al Templo desde el más retirado apartamento de su palacio a través de otras ocho bóvedas o departamentos sucesivos, todos bajo tierra, y al cual conducía un pasaje largo y estrecho des-de bajo del sitio.

templo de solomon 3La bóveda novena se encontraba inmediatamente debajo del Santo Santuario del Templo y aquí tenía el rey Solomón sus conferencias privadas con el rey Hiram de Tiro y el Maestro Hiram Abí. La bóveda novena tiene que coincidir con la Cámara del Medio, basado en lo arriba descrito y desde otra leyenda masónica conocemos que aquí se encontraba un triángulo de oro que contenía el nombre inefable del Dios. El triángulo se encontraba en una piedra cubica de ágata, descubierta por los hermanos Adoniram, Joabert y Stolkin. Estos tres trajeron la piedra al rey Solomón cual decidió ubicarla en la bóveda novena, encima de un pedestal de alabastro.

En la parte exterior del Templo, a ambos lados de la entrada fueron erigidas dos columnas (Jaquin y Boaz), hechas en bronce y teniendo altura de 8,1 metros (18 codos) decoradas en la parte superior con flores de lirio. El Templo se encontraba en la mitad de dos patios: El Patio de los Sacerdotes (o el Patio Alto), que tenía pavimento de piedra y estaba rodeado por un muro, también de piedra. El segundo patio era mucho más grande que el primero y permitía el acceso a un gran número de creyentes. Similar al patio anterior, este patio estaba rodeado por un muro de tres filas de piedra con vigas de cedro.

Los objetos santos del interior del Templo eran: El Arca de la Alianza, conocido también como el Trono de Dios Supremo (Trono de Yahvé), de dimensiones superiores a las del Tabernáculo. Los querubines encima del cubierto del Arca eran dorados, hechos en madera de acacia.

templo de solomon 5

Dentro del Santo se encontraban el Altar de Inciensos o el Altar de Oro, La Mesa de Panes de la Proposición y diez Menoráhs, todas hechas en oro. En el Patio de los Sacerdotes se encontraba el Altar de Ofrendas, hecho en bronce y el Mar de Bronce, ubicado en el sureste. De hecho, este objeto era una gran bañera colocada encima de 12 figurinas en forma de toros de bronce, orientados con las cabezas hacia los cuatro puntos cardinales. Al Mar de Bronce lo utilizaban los sacerdotes que se lava-ban antes y después del ritual. Había diez otras bañeras de bronce más pequeñas, ubicadas cinco en cada lado de la entrada y utilizadas para lavar a los bichos sacrificados.

Se sabe muy bien que el Templo ha sido el centro religioso de las 12 tribus de Israel y que es parte importante de la historia de esta nación. Apenas después de la caída del Reino de Judá algunos han penetrado al Templo cometiendo robos, existieron reyes que tenían fe y lo cuidaron y evitaron tal vez que no sufrió cambios mayores en su estructura general.

Algunos de los reyes han decidido de sacar objetos santos del Templo, por ejemplo el rey Ajaz ha sustituido el Altar de Ofrendas hecho en bronce por otro similar a uno de Damasco, este cambio se hizo para tener mejores relaciones con los asirios. Fue el mismo rey Ajaz que sacó el Mar de Bronce y las otras bañeras, incluso los soportes. Con motivo de purificar el Templo, el rey Ezequías ha decidido sacar la serpiente Nehustan, hecha en bronce por Moisés, transformada en ídolo por los hebreos, contrario al Primer Mandamiento de Dios.

Tras el declino del Reino de Judá, las épocas en las cuales el Templo ha estado en la atención de los reyes no han sido largas y no se ha realizado una conversión real del pueblo hebreo, la gente volviendo a las prácticas religiosas sincretistas, acelerando así la caída del estado y la demolición del Templo de Solomón.

En 587 antes de Cristo los ejércitos de Nabucodonosor II entraron en Jerusalén y robaron todo lo que se podía robar de la ciudadela y del Templo, destruyéndoles posteriormente. Los objetos santos del Templo, incluso los vasos y los adornos de oro y de plata fueron llevados en la ciudad de Babilón y este es el momento en el cual desapareció el Arca de la Alianza con las tablas que tenían grabadas los Diez Mandamientos, sirviendo de conexión entre Dios e Israel. Las letras sagradas escritas en el triángulo de oro que se encontraba en la novena bóveda fueron borradas por los masones poco tiempo antes de la invasión de los ejércitos de Babilón.

Después de la muerte de Nabucodonosor II en 562 antes de Cristo, Neriglisar y 4 años después porNabonido, al final de estos reinados Babilonia cayó bajo Ciro, el rey de Persia, en 538 antes de Cristo, quien lideró la combinación de los ejércitos de Media y Persia.templo de solomon 6

Tras esa conquista, dos años más tarde, Ciro decretó la libertad a todos los judíos cautivos para que volvieran a su patria reintegrándoles en sus haciendas e intereses y disponiendo la reconstrucción del Templo de Solomón. Ciro entregó el gobierno de Judea a Zorobabel, un noble hebreo, el hijo de Salathiel y nieto del rey Jechonias de la línea directa de Saúl, David y Solomón.

Otra leyenda masónica está basada precisamente en la libertad concedida por el rey Ciro a los judíos a petición de Zorobabel, y en la edificación del segundo templo. El simbolismo de esta leyenda se explica por la reunión de los israelitas, que para dedicarse con seguridad a los trabajos de edificación del segundo templo, manejaban las herramientas con una mano, a la vez que tenían constantemente la espada en la otra, para hallarse dispuestos a combatir y defenderse en cualquier momento en que se tratara de atacarlos o sorprenderlos.

Tras el retorno del cautiverio y con el liderazgo de Zorobabel se hicieron los arreglos para reconstruir el Templo desaparecido hacía ya más de setenta años. Primero se levantó y dedicó el altar de Dios en el punto exacto donde se encontraba su predecesor. En el segundo mes del segundo año (535 antes de Cristo) se pusieron los cimientos del Segundo Templo.

Los trabajos de reconstrucción se retrasaron y eventualmente se suspendieron por la acción de los samaritanos que propusieron colaborar en los trabajos, oferta que fue denegada por Zorobabel junto con el consejo de ancianos con motivo de que Judea debía construir el Templo sin ayuda externa. Tras este rechazo los samarita-nos sabotearon la reconstrucción mandando quejas al Rey Ciro.

Siete años más tarde el rey Ciro muere y es sucedido por su hijo Cambises. Tras lo cual el trono fue ocupado por Esmerdis pero solo por siete u ocho meses y por último ascendió al trono Darío I y en el segundo año de su reinado se retomaron los trabajos de reconstrucción del Templo hasta su finalización.

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En la primavera de 516 antes de Cristo, veinte años después del retorno desde el cautiverio en Mesopotamia, el Templo estaba listo para su consagración y fue terminado por completo en el sexto año del reinado de Darío I.

No hay detalles sobre el aspecto y las dimensiones del nuevo templo, se supone que han sido respectadas las proporciones del antiguo. Los judíos mayores que conocían el antiguo Templo de Solomón expresaron nostalgia al ver el nuevo templo, se puede deducir que el segundo era más humilde pero es posible que el texto de esta leyenda sea escrita en una etapa intermediaria de la reconstrucción y que la nostalgia ha sido expresada muy anterior a la finalización de los trabajos.

Aunque no tenía el esplendor del primero Templo, el segundo ha tenido el mismo papel en la historia del pueblo judío y en el paso del tiempo ha sido adornado con piezas nuevas.

La reconstrucción del Templo 70 años después de su destrucción con fuerzas y recursos mucho más pequeños que los disponibles en el tiempo del rey Solomón y por el esfuerzo del pueblo judío que se encontraba en una situación económica difícil nos enseña una nueva prueba que la unión hace la fuerza, y que una nación que tiene fe y respeto para sus valores y tradiciones y que aprende de los errores cometidos en su pasado nunca perderá su dignidad y seguirá teniendo fuerza en los siglos venideros.

Fuente: Revista Zenit, editada por el SCG 33º para España

 

 

 

Sobre el libre albedrío y el saber de sí mismo

Sobre el libre albedrío y el saber de sí mismo

 

 

 

 

H.·. Luis Rivas Log.·. Razón – Nº 80

Cuando Descartes afirmó “pienso, luego existo”, poniendo a la conciencia en el centro de la escena, seguro no imaginó que con ello inauguraba la filosofía occidental y contribuía, conjuntamente con Copérnico, Galileo, Newton, Bacon, al inicio de una nueva época en la historia intelectual de la humanidad, la Modernidad.

En su búsqueda de una verdad que le resultara irrefutable, encontró esa su primera certeza, de la que Sartre dice que no puede haber otra mayor, pues “es la verdad absoluta de la conciencia captándose a sí misma”. Durante el tiempo distante entre Descartes y Sartre, la subjetividad reinaría y el sujeto pensante aparecería soberano, en tanto absolutamente libre de decidir por sí mismo y de proyectarse al futuro desde una conciencia diáfana. El libre albedrío podía llamarse realmente libre.

Pero, transcurriendo la segunda mitad del siglo pasado, el relativismo y el nihilismo se abrieron paso dando lugar a un tiempo de depreciación del pensamiento racional y de las ideas de la Ilustración. Una nueva época -a la que Lyotard llamó Postmodernidad- llegó plena de ideas antimodernas. La subjetividad se tornó mala palabra para la academia y el estructuralismo y el multiculturalismo se impusieron sobre el hombre, el humanismo y el universalismo. Arreció el ataque contra el sujeto cartesiano y la conciencia perdió su crédito como libertad incontaminada. El libre albedrío estaba en apuros.

Mas, si bien se fortalecieron los determinismos y se entró en un tiempo de virulencia contra la razón y la conciencia, que ésta no fuera tan libre ni transparente ya lo habían indicado a su modo y en sus tiempos Montaigne, Hume, Spinoza, Schopenhauer, por mencionar algunos, y en época más cercana a la nuestra, lo afirmaron Marx, Nietzsche y Freud, a quienes Paul Ricoeur llamó “los maestros de la sospecha”. Descartes había establecido la duda en que las cosas del mundo fuesen tal como se nos presentan, pero –señala Ricoeur- nunca puso en duda que la conciencia fuese tal como se aparece a sí misma. En cambio, los tres últimos nombrados desconfiaron de ella y consideraron, desde sus distintos enfoques, que la conciencia se falsea por pulsiones más hondas; según Marx, por intereses económicos; según Nietzsche, por el deseo de poder y el resentimiento del débil que subvierte los valores; y según Freud, por la represión en el inconsciente (con Freud y su psicoanálisis, el inconsciente pasó a ser el centro, desplazando de protagonismo a la conciencia). Todas teorías que han sido aportes a la reflexión sobre el hombre, pero que, también resultan discutibles, como todas. Expresa Ricoeur en “El conflicto de las interpretaciones”: «El filósofo contemporáneo encuentra a Freud en los mismos parajes que a Nietzsche y a Marx; los tres se erigen delante de él como los protagonistas de la sospecha, los que arrancan las máscaras. Ha nacido un problema nuevo; el de la mentira de la conciencia, el de la conciencia como mentira; este problema no puede figurar como un problema particular en medio de otros, pues aquello que es puesto en cuestión de manera general y radical, es aquello que se nos aparece, a nosotros, buenos fenomenólogos, como el campo, el fundamento, como el origen mismo de toda significación; me refiero a la conciencia».

Pero, lo que no parecería discutible son los descubrimientos de la neurociencia, que hoy nos advierte que mayormente nuestro cerebro reconoce y procesa sin que nosotros seamos conscientes; que algunos procesos cognitivos complejos se almacenan en el inconsciente sin que nos enteremos; y que, además, el inconsciente sería un ámbito más potente y espacialmente mayor que el que destina el cerebro al pensamiento consciente, pues éste ocuparía una pequeña parte de la estructura cerebral, mientras que el resto sería del inconsciente intuitivo y emocional. Ya dijimos en un trazado anterior que una verdad elemental, de la cual la ciencia no nos permite dudar, es que nuestra primera y esencial misión como seres vivientes es la de luchar por sobrevivir, pues desde nuestra primera aspiración de oxígeno comenzamos a oxidarnos, es decir, a morir, y que también, desde ese primer instante, nuestro cerebro primitivo nos hace respirar inconscientemente y comienza a articular defensas para salvarnos de sucumbir.

Los avances de la neurociencia han logrado penetrar en el cerebro y analizarlo al detalle y por secciones. Hoy, a la luz de los mismos, se entiende que en la neo-corteza cerebral está el asiento de la conciencia y es el espacio donde se realizan las elecciones racionales, y que el sistema límbico es el asiento de las emociones, que son las que pesan en nuestras decisiones. El sistema límbico al elegir sugiere las preferencias y el neo-córtex busca los caminos para satisfacerlas. Es decir, en nuestras elecciones interactúan nuestros sentimientos y nuestra razón. Pero, habría también infinidad de procesos decisorios inconscientes, intuitivos, que tienen lugar sin que, o antes de que, la conciencia tenga noticia de ellos. El libre albedrío no sería libre.

Es que la conciencia está siempre expuesta a la influencia cultural del medio en que el hombre nace, aprende su lenguaje, incorpora sus valores, se educa y desarrolla su existencia. Y si bien todo ser humano puede pensar, valorar y decidir a cada instante qué hacer produciendo consecuencias, sus elecciones suelen responder a las emociones y sentimientos que lo percibido de ese entorno le ha generado. La vida en sociedad es un combate por la conquista de conciencias. Por eso nosotros también combatimos, portando los principios y valores masónicos para que allí impregnen y prevalezcan. Entre ellos, los de laicidad y libertad de conciencia. Pues, no olvidemos la infinidad de mensajes proselitistas, directos o subliminales, de todo orden, políticos, religiosos, comerciales, etc., que irresistiblemente llegan al hombre a diario desde el mundo exterior buscando infiltrarse en su pensar, seducirlo y manipularlo.

Hoy, la Postmodernidad también habría transcurrido y, con ella, la preponderancia de muchas de las ideas que le caracterizaron. La subjetividad y el razonamiento crítico reaparecen en la reflexión intelectual y algunos olvidados pensadores son objeto de nuevos estudios a la luz de los nuevos conocimientos. También el hombre, ya no como el sujeto transparente a sí mismo del cogito, pero sí como dignidad, como ser libre, responsable y racional, capaz de distinguir entre el bien y el mal y de juzgar sus propias conductas, se reubica en la consideración filosófica como fundamento de la moral y la ética, y del ideario democrático y universalista. Y, pese a sostener que los procesos biológicos están regidos por las leyes de la física y de la química, y por tanto determinados, Stephen Hawking se resigna a señalar en “El gran diseño” que “como no podemos resolver las ecuaciones que determinan nuestro comportamiento, podemos utilizar la teoría efectiva de que los individuos tienen libre albedrío” 1 .

Con mi modesta opinión, concluyo: El hombre es un ser obligado a elegir y tomar decisiones a cada instante de su vida en su irrefrenable proyección al futuro; decisiones que no sólo recaen sobre él sino que, también, afectan a los demás, y de las cuales es el responsable ante sí y ante el mundo. Si sus elecciones fueran absolutamente determinadas por causas ajenas, no tendrían sentido las culpas y los remordimientos, ni la satisfacción por lo realizado; ni tampoco el esfuerzo por redimirse y ser mejor. La ética se mide en función de la libertad y, más allá de los innegables determinismos que las leyes de la naturaleza nos imponen, el libre albedrío define al hombre como ser moral y lo hace artesano de su destino y del destino humano. Por ello, entiendo que entre el determinismo y el libre albedrío, el Arte Real implica a éste.

Pero, que el libre arbitrio fuere central en la concepción moral masónica no debe inhibirnos de estudiar e investigar sin límite el funcionamiento de la mente a la luz de los conocimientos científicos y de las reflexiones que éstos generan. Pues, para mejorar nuestro aprendizaje en aras del cuidado de nosotros mismos y de nuestro personal perfeccionamiento, es necesario avanzar en el conocimiento de uno mismo. Ello implica saber más sobre nuestros genes, nuestro cuerpo y nuestro cerebro; más sobre nuestra conciencia y nuestro inconsciente, sobre nuestra imaginación y nuestra intuición, en fin, sobre cómo procesamos nuestras decisiones. Debemos conocer más sobre nuestras emociones y sentimientos para que la razón pueda incidir mejor en nuestros comportamientos y para que las decisiones que tomemos sean más libres, estén bañadas por la prudencia y respondan a la sabiduría práctica de adoptar en cada situación la conducta más adecuada. Nacimos libres, por eso pudimos alienarnos. Y sólo sabiendo que hoy no lo somos podremos trabajar para des-alienarnos. Y con el uso de la razón, que es la que nos hace libres. Pues la razón es libre y, a su vez, liberadora. Entiendo que pese a todas las circunstancias que condicionan nuestro existir, cada uno de nosotros es una libertad ontológica inevitablemente responsable de sus actos y de su vida. Y que nada vale culpar de lo que somos a la genética, a nuestros padres o al entorno, ya que, parafraseando a Sartre, siempre podemos hacer algo con lo que han hecho de nosotros. Siempre tenemos la libertad de abandonar todo intento de superación o, en cambio, de trabajar para saber más de nosotros mismos y por ser mejores. Y esto último, con nuestro insoslayable esfuerzo personal; y aún, si lo entendiéramos necesario, con la ayuda de terceros. Pues, tratar de saber cada vez más de nosotros y de perfeccionarnos, es nuestra tarea y nuestro compromiso. Es práctica del Arte Real.

Referencias bibliográficas:

Web Sites:

www.granarquitectodeluiverso.com

www.gadu.org

 

Fuente: Gran Logia de la masonería del Uruguay

Simbología del Aprendiz Masón

Simbología del Aprendiz Masón

 

Burilado por el Q.·.H.·. Roberto Macedo Mayo,

Seg.·.Vig.·. de la P.·.B.·.R.·.L.·.S.·.“Maquinguayo 119” Nº 3.

Vall:. de Huancayo, Ort:. del Centro del Perú.

YOM SHENÍ, 15 del SIVAN de 5775, A.·.de la V.·.L.·.

Email: robertomacedomayo@gmail.com

La masonería, como en cualquier forma de practicar la filosofía moral, la utilización de signos es constante para representar conceptos, ideas, formas, que sería complicado expresarlos por medios de las palabras, teniendo en cuenta su carácter iniciático.

La masonería pretende llegar a la búsqueda de la verdad, por medio de la reflexión, que permita aportar luz, a la incertidumbre, trasladándonos hacia nuestra verdad, haciendo que me encuentre, construyendo un nuevo mundo interior, un nuevo eslabón social, más perfeccionado.

Este perfeccionamiento, lo hacemos con un lenguaje que no arrastre el significado profano, ese lenguaje, tiene un simbolismo propio, de libre interpretación.

Un símbolo es un gesto representativo de una idea u objeto, que tiene la función de exposición o representación a través de una idea. En la masonería, tiene un doble sistema de decodificación, el primero basado en la tradición y el otro en el libre razonamiento filosófico, utilizando la libre hermenéutica.

El grado de aprendiz, primer grado mas:. donde todo es nuevo, el templo un mundo nuevo, lleno de símbolos, por descubrir su significado.

En esta etapa ponemos a prueba la paciencia del  Ap:. Mas:. mediante el trabajo constante en el bosquejo y desbastamiento de la piedra tosca, que son símbolos derivados de una antigua tradición académica en la orden, permitiendo conducirnos hacia nuestra superación espiritual, camino realizado por el Ap:. con herramientas – simbólicamente – usadas por los obreros de las canteras, al devastar la piedra tosca – con el mazo y el cincel ., para luego construir templos y catedrales, como parangón con la construcción de valores.

El primer símbolo, es la marcha del aprendiz, compuesto de tres pasos, que significa la infancia, madurez y senectud. Terminando la marcha, saludamos a los tres dignatarios de la logia, para luego ingresar al templo.

El V..M:. enseña la fe en nuestros ideales masónicos, el Prim:. Vig:. La esperanza en alcanzarlo y el Seg:. Vig:. el amor a la humanidad. Los tres pasos, se interpreta como la precisión y seguridad del iniciado, que camina del occidente hacia el oriente, en la búsqueda de la luz.

Al ingresar al templo, observamos dos columnas, una ubicados hacia el sur y la otra en el norte, interpretando como la fuerza y la belleza respectivamente. Sobre la columna del norte se ubica la esfera terrestre y en el cuerpo de ella la letra B y sobre la columna del sur la esfera celeste y en el cuerpo la letra J.

La ubicación del V:. M.. es en el Or:. ostenta una joya, que es la escuadra, por ser el más recto, ecuánime, tolerante, justo y desapasionado. El Prim:. Vig:. ostenta el nivel, que significa la igualdad y el Seg:. Vig:. ostenta la plomada, significativo de rectitud y superación.

El templo representa el Universo, en cuyo centro se encuentra el Ara, donde en la parte superior se abre el Volumen de la la ley sagrada, que soporta la escuadra y el compás. Estos símbolos representan las tres grandes joyas de la masonería.

La ley sagrada direcciona nuestra fe, el compás mide nuestras acciones y la escuadra, es la rectitud.

Las tres luces colocados a los costados del Ara, dos hacia el sur y uno hacia el norte – de acuerdo al R:.E:.A:.A:.-, representan al sol, la luna y al V:. M:. respectivamente. El sol guía a los obreros durante el día, la luna durante la noche y el V:. M:. dirige y orienta con sabiduría los trabajos todo el tiempo.

Los HH:. Mas:. aceptamos a un Prof:. como Apr:. Mas: , con los tres golpes, que componen la batería. El significado de estos tres golpes, simboliza humildad, sencillez y virtud, utilizado para llamar a la puerta del templo y encarna:

Pedid y se os dará.

Buscad y hallareis.

Tocad y se os abrirá.

El mosaico, conformado por cuadros en blanco y negro, representa el bien como el mal, la igualdad de las razas, el permanente contraste entre los pares opuestos, lo grande y lo pequeño, lo positivo y negativo y en fin denota el equilibrio de los opuestos o contrarios.

En la parte superior de las paredes norte, sur y oriente, se extiende una cadena que se rompe sobre la puerta del templo. Esta cadena representa los eslabones de todos los HH:. MM:. que al unirse solidariamente hacen uno solo, creando una fraternidad, que no se rompe jamás y la parte abierta indica la disposición a recibir nuevos HH:. para hacer más fuerte la fraternidad universal.

El martillo y el cincel, son las herramientas utilizados por el Ap:. Mas:. para bosquejar y devastar la piedra tosca, trabajo que debe ser realizado con voluntad y constancia, temperamento que necesita el Ap:. Mas:. para moldear las imperfecciones (el vicio, la mediocridad y todas las demás flaquezas humanas) y finalmente entregar una piedra pulida que simboliza la construcción de nuestro templo interior.

El masón toma al símbolo como vehículo de Conocimiento y no como un objeto de “culto”, pues sabe que no hay que confundir al símbolo con lo que éste simboliza (Cascio. 03).

Continuando con el Doctor en Psicología. Andrés Cascio, M:. M:. Venerable Maestro, R.·.L.·. Piedra Tallada, Or.·. de Palafrugell, sobre la masonería:

La masonería constituye una escuela de ciudadanos, que contribuye al análisis libre y la interpretación conceptual propia, en una búsqueda continua de la esencia del hombre y de los que este puede aportar a los demás seres humanos, a la sociedad y por supuesto a sí mismo. (Cascio. 07).

BIBILIOGRAFIA

Lorenzo Frau Abrines y Rosendo Arus Arderiu, Diccionario Enciclopédico de la masonería, Tomo II, Novena Edición, Buenos Aires, Editorial KIER.

Gallatin Mackey Albert. Enciclopedia de la Francmasonería, Editorial Grijalbo S.A., México.

Andrés Cascio. Simbolismo y Francmasonería; De la tradición hermética a la Psicología Profunda. Extraído el 10 de julio del 2016, de: file:///E:/MASONERIA/masoneria_informacion/SIMBOLOGIA%20MAS/CONFERENCIA_Simbolismo_y_Francmasoneria.pdf.

Conciencia masónica

Conciencia masónica

 

 

 

Tú me llevas, conciencia plena, deseante Dios, por todo el mundo.Y en este mar tercero casi oigo tu voz,tu voz del viento ocupante total del movimiento;de los colores, de las luces eternos y marinosTu voz de fuego blanco en la totalidad del agua,el barco, el cielo, lineando las rutas con delicia,grabándome con fúlgido mi órbita segurode cuerpo negro con el diamante lúcido en su dentro.

Conciencia Plena,

Juan Ramón Jiménez

 

Este hermoso poema de Juan Ramón Jiménez, al ser tan vívido y provocador de evocaciones, considero retrata más la esencia de la lección que tenemos que abrevar del desbastamiento colectivo, que muchos libros de filosofía, neurología y complejos tratados sobre la conciencia.

 

¿Qué es la Conciencia? ¿Cómo se relaciona con la Masonería? Tenemos que definirla primeramente.

Con “sc”, “consciencia”, nos referimos a la facultad presente en el alma humana de registrar todo aquello que nos ocurre o que ocurre a nuestro alrededor, tomando conocimiento de cada acontecer, de cada objeto, de cada persona que experimentamos como grata o nociva, para actuar en consecuencia. Su etimología lo ilustra perfectamente: cum; con; scio; síes;scíere, que se escribe precisamente con “sc”, es el verbo latino que significa conocer; con conocimiento.

En cambio, si escribimos esta misma palabra con “c” únicamente, nos estamos refiriendo a esa facultad exclusiva del alma humana, que nos premia o castiga, trayendo al campo de lo consciente, con “sc”, nuestras buenas o malas acciones, que quizás las podamos ocultar los demás, pero no a nosotros mismos, porque es esa facultad, la conciencia moral que se encarga de llevar nuestras acciones al plano de lo consciente.

Respecto a su definición, no quisiera abundar en definiciones y terminología, ya que de eso está plagada la literatura profana o exotérica. Me centraré en el axioma de que los masones acuden a la logia a hablar y a aprender de masonería. No hay que olvidar que es un tema que se presta para ser desbastado en prácticamente cualquier grado masónico, pero que en esta cámara deberá de estar orientado hacia el análisis y consecución de las finalidades que plantea el Gr:. de Apr:. Mas:., que implica ser conscientes del estado de indefensión y tinieblas en el que nos encontramos antes de ser iniciados.

Creo que la mejor definición de conciencia es la que nos permita soñar con despertar un día con una visión límpida, con la percepción clara comenzando por unos ojos renovados con los cuales podamos mirar a la naturaleza y a nuestros semejantes de una manera talque podamos comprenderlos de mejor manera y nos envolvamos en la cotidianeidad en franca armonía, discerniendo aquí y ahora de manera eficaz, escuchando a nuestra voz interior, el cual como un Maestro Secreto, acudirá a nuestro auxilio reiteradamente, sin olvidar la labor de purificación, elevación de los trabajos a la gloria del G:.A:.D:.U:.Opuestamente, al actuar en contra de nuestra conciencia masónica, elevamos una afrenta a la fuerza suprema, a la vez que contradecimos nuestra inercia natural hacia lo bueno, veraz y bello.

Vale la pena tomar la esencia del concepto de conciencia de clase, que sin duda es poderoso y arroja muchas luces acerca de lo que somos. En ese tenor, los masones debemos ser conscientes de que somos diferentes, porque tenemos una identidad que incluye un ingrediente adicional que ha de pesar en la toma de decisiones cotidianas, ya que estaremos ciertos de nuestra misión trascendental en esta vida, de la moral y la virtud, vistas desde la perspectiva masónica que implica ser constructores de nuestro propio destino.

Así como en el mundo profano actualmente seencuentran investigadores dilucidando sobre la posibilidad de elaborar una teoría integral de la conciencia, que incluya cuestiones como la intencional, conductual, cultural y social, bajo una perspectiva multidisciplinaria con visiones como las de las ciencias cognitivas, la introspección, la neuropsicología, la psicoterapia, la psicología social, la clínica psiquiátrica, la psicología evolutiva, la medicina psicosomática, los estados no ordinarios de conciencia, las tradiciones orientales y contemplativas, la conciencia cuántica y las investigaciones de avanzada respecto a las energía sutiles, de tal manera que no excluya al resto de los elementos, debemos de ser capaces de obtener conclusiones de este tema con la misma rigurosidad, desde la perspectiva masónica, para poder estructurar lógica e intuitivamente, una conciencia masónica efectiva.

Busquemos pues estar conscientes de lo que somos y de lo que queremos, del lugar que ocupamos y de a dónde queremos ir, y en esa consciencia dejemos que la conciencia masónica nos indique nuestro deber, con esa fuerza de un juez, que conoce todas las leyes divinas y humanas, lo bueno y lo malo, lo correcto o incorrecto, lo virtuoso o lo vicioso, de nuestros pensamientos y sentimientos, incluso de las intenciones de nuestros instintos.

Si no lo hacemos, o aparentamos ante la conciencia indiferencia o de plano actuamos con desdén, es porque tenemos miedo a la responsabilidad de tratar de ser mejores; entonces se trata de que perdamos el miedo, y de que no importa cómo escribamos las palabras, sino de la intención o falta de la misma por ser mejores y por ayudar a los demás a que lo sean también.

Debemos por ello, de permitirnos desbastar nuestros vicios e imperfecciones y así, lograr despejar nuestra conciencia, que será pulida a través del trabajo diario. En ello hay que tener presente que no debemos tener miedo al abandonar un camino, si es que está plagado de imperfecciones o simplemente nuestro Maestro Secreto nos dice lo contrario, ya que este es individual. Tampoco deberíamos de tener miedo o ira cuando alguien opta por abandonar otro camino.

Frat:.

 

Masón de Pants

¡Es Cuanto!

 

Fuente: y Autor: Masón de Pants/ Conciencia masónica

 

Cuadrar el Templo

Cuadrar el Templo

 

 

 

Issa K. Moussa Dargam P..M.. Gr.. 32

Res.. Log.. Fraternidad 4, Caracas, Venezuela/Fuente: http://www.fraternidad.org.ve/

 

Cuadrar el templo: La Masonería transmite sus enseñanzas esotéricas y morales a través de símbolos y alegorías, ya sean materiales, como la decoración del templo, o las joyas e insignias usadas por los oficiales y por los HH:., y las herramientas de cada grado, sean escritas, como los textos de los rituales de los diferentes grados y las leyendas masónicas.

Esto se describe por medio de las enseñanzas mudas contenidas en las normas morales y de conducta que la institución le exige a sus miembros dentro y fuera del templo, y por último, por medio del simbolismo gráfico o iconográfico masónico de las llamadas planchas trazadas (en desuso).

Los orígenes de estas planchas trazadas se remontan a la época en que las logias realizaban sus trabajos no en edificios propios, sino en lugares públicos, como posadas o albergues. Existen documentos de estas prácticas desde comienzos del siglo XII, pero, sin duda, ello data de épocas anteriores.

Era habitual que un Hermano experimentado, generalmente era el H.. Experto o el retejador, dibujara un diseño en el piso del local, para que sirviera de ayuda de instrucción masónica para los hermanos. El dibujo en el piso era ejecutado con tiza y carbón, y era borrado posteriormente. Luego se pasó al uso, por ser más práctico y conveniente, de una tela pintada con cuadros en blanco y negro que se extendía en el piso del local durante los trabajos. Por eso en muchos lugares del mundo se sigue usando de esta manera y no todo el piso de la logia.

Por lo antes expuesto, vamos a definir lo que es cuadrar el templo: para nosotros los masones, cuadrar el templo es la acción de recorrer el templo alrededor del Ara, en el sentido de las agujas del reloj; teniendo presente que al iniciar el desplazamiento debe hacerse con el pie izquierdo(como en la entrada a la logia); ya que toda marcha dinámica debe iniciarse con el pie izquierdo, al llegar a una esquina, debe doblarse en escuadra y empezar nuevamente con el pie izquierdo, y así sucesivamente, hasta completar el recorrido de los cuatro lados, formando un cuadrado.

Si hacemos un poco de historia, encontraremos que, en las ceremonias religiosas e iniciáticas de la antigedad este recorrido era muy frecuente y se llamaba circumambulacion, palabra que viene del latín, y que significa andar alrededor de un altar u objeto sagrado. La circumambulacion puede ser de dos tipos; la primera, llamada solar o dextrocéntrica, y es la que se cumple teniendo al lado derecho el punto sobre el cual se gira. La otra es la polar o sinestrocéntrica, y es la que se cumple teniendo al lado izquierdo el punto sobre el cual se gira (no es masónico).

Para entender mejor la circumambulacion, vamos a analizar los elementos que intervienen en ella, como son: el Templo, el Ara y la Logia:

En relación al Templo, el universo es el templo del G..A..D.. U.. También es la sabiduría, fuerza y belleza que sostienen su trono como pilares de sus obras, porque su sabiduría es infinita, su fuerza omnipotente y su belleza resplandece sobre la inmensidad y la simetría de toda la creación. Por lo tanto, los masones hemos construido nuestro Templo como lo hizo el rey Salomón, de manera que su orientación y su interior son la imagen y la representación del universo y de todas las maravillas y perfecciones de la creación.

Por eso el hombre fue creado a imagen y semejanza de dios, por lo tanto, el hombre es una réplica del universo y que está formado por materia y espíritu, así podemos especulativamente afirmar que el hombre viene a ser el lugar físico, y representa el templo, o sea, la materia; mientras que la logia es el lugar santo, y representa el alma. Por eso tengamos siempre presente que el abrir el templo es abrir el taller, en cambio abrir la logia es abrir nuestros corazones e ingresar en nuestro mundo interior para recibir el real conocimiento. De ahí proviene la frase del Venerable Maestro: HH.. míos, silencio y en logia. Y al masón cuando se le pregunta; ¿Qué vienes a hacer aquí? Su respuesta es: A someter mi voluntad, vencer mis pasiones y hacer nuevos progresos en la Masonería.

El ara.

El Ara.

Al centro del templo se encuentra el Ara, sobre el cual se encuentran las tres grandes luces emblemáticas de la Masonería: el Volumen de la Ley Sagrada, que contiene las revelaciones dadas por el G..A..D..U.. a los hombres para su salvación, y sobre este volumen va el Compás, abierto en 45, con su vértice hacia el oriente. Por eso se dice que el Venerable Maestro nos ilumina con sus luces y su conocimiento. Y a través de las dos puntas del compás se esparce por toda la logia, y que representa el espíritu, la justicia y la equidad. En tercer lugar tenemos a la Escuadra, con su vértice hacia occidente, o sea, viene desde el mundo profano, desde la oscuridad, simbolizando la rectitud y representando la materia. Es por eso que el masón dice que es hijo de tal logia, ya que la iniciación masónica significa un nuevo nacimiento, y se le ha dado la luz entre las dos columnas en representación de las piernas maternas en el momento de nacer, y que venía de la oscuridad del vientre materno. Estando en logia de aprendiz, la escuadra estará sobre el compás, simbolizando que la materia aún prevalece sobre el espíritu. Es por eso que el masón viaja desde el occidente hacia el oriente en busca del verdadero conocimiento.

Si el interior del Templo representa el universo, y el Ara representa nuestro planeta, debemos movernos alrededor del Ara en el mismo sentido figurado en que se movería el sol alrededor de la tierra. Recuerden que estas ceremonias en la época de sus orígenes, la tierra era el centro del universo. Denominamos a esta marcha el camino de la luz o la ruta del sol, en el mismo sentido de las agujas del reloj. Así mismo, las tres dignidades principales de la logia, representan al sol en sus tres posiciones: alba, mediodía y ocaso. Es por eso que se les llama luces al Venerable Maestro y a los Vigilantes. Cada uno en su posición. Además, al avanzar en el sentido de las agujas del reloj, el pie izquierdo representa el sentimiento y el corazón, que está en el lado izquierdo, avanza hacia la luz protegido por el pie derecho, que representa la energía y la inteligencia.

Lo antes expresado nos hace entender mejor por qué cuando el H.. Maestro de Ceremonia se desplaza en el templo para acompañar a un H.. debe ir siempre a la derecha del mismo, o sea, más cerca del Ara, para demostrar que por su alta investidura está más cerca del centro, símbolo de lo sagrado y lo divino. Es por eso, además, que llamamos cuadrar el templo al trayecto de recorrer los cuatro lados del Templo.

Fuente: Gadu.org/ Cuadrar el templo

 

 

LA COLUMNA DEL APRENDIZ

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La columna del aprendiz

 

 

 

QQ.’.HH.’. en la noche de hoy bajo esta bóveda celestial vengo a compartir mis investigaciones en este camino de luz, el cual, en esta oportunidad se centra en las columnas del Templo, en especial la mi columna de A.’.M.’., la columna B.

Las columnas que se encuentran en nuestros Templos Masones tienen sus raíces en las columnas del templo del Rey Salomón. Narrando un poco la historia; cuando los Hebreos volvieron a la tierra prometida, el Rey David comenzó a construir el Templo de Jerusalén, tras la muerte del Rey David, su hijo, el Rey Salomón continuó la construcción para lo solicitó la ayuda de su amigo el Rey Hiram de Tiro, el cual envió a su hijo, Hiram Abiff, maestro masón éste fundió dos columnas de bronce, la primera la ubicó al sur y la llamó Jaquín, y la segunda, la protagonista de mi plancha, la ubicó al norte, que nos recuerda los hielos inhóspitos, emblema de la ignorancia, y la llamó BOAZ “B OAZ” (EN FORTALEZA).

En cuanto a su simbolismo, existen fuentes que refieren su ubicación hacia el norte para recordar a los hijos de Israel la adoración a la gran columna de humo que obscureció al Faraón durante la huida de Egipto. Otros autores señalan su ubicación relacionada con la bóveda celestial y su relación con la estrella Polar o estrella de Horus la cual posteriormente se nominó TA-AT que significa “En Fortaleza” y a su vez “Tierra”, el cual sin lugar a dudas nos lleva de nuevo a nuestro templo de reflexiones. Por lo que dicha columna es un emblema de Fuerza y reflexión.

Similarmente, se relaciona alegóricamente con el gigante ATLAS el cual sostiene un el globo terráqueo sobre sus hombros, globo terráqueo que también está representado en la columna B de nuestros Templos la cual representa los cuerpos organizados de la Masonería fundados sobre la tierra, lo que nos pone en manifiesto el valor individual en la gravitación universal del trabajo colectivo como fuerza física, moral e intelectual en relación con el universo infinito y desconocido.

Coronan el globo, lirios, alegóricos de la inspiración y las virtudes humanas, del valor y la ética en los actos sociales, talento que se cultiva en cada tenida, no solo en el taller sino en nuestras actividades diarias masónicas dentro o fuera del taller físico donde convivimos semana a semana.

Por lo que cada día, la columna B nos recuerda que el Mason, en especial el aprendiz debe llegar al sacrificio personal, paa el bien propio y de sus semejantes apreciando de ésta manera el valor de la DEDICACIÓN así como la FUERZA intelectual que se desarrolla mediante la constancia del estudio el cual nos conducirán el perfeccionamiento MORAL y ESPIRITUAL que nos permitirá seguir caminando fuera de la oscuridad de la ignorancia para provecho de nuestra sociedad.

Cierro mi trabajo con el poema del Q.’.H.’. Armando Zamora. LAS DOS COLUMNAS

Columna J

Entro al templo y miro

dos columnas portentosas

hechas por Hiram de Tiro

de misterios ostentosas.

Extasiado las contemplo

Sus lirios, emblema de pureza

en el pórtico del templo

resaltan su belleza.

Tienen dos hileras de granadas

Las columnas del frontispicio

Son las manos enlazadas

hermanos luchan contra el vicio.

El ser es verdad

ser virtuoso es ser feliz

lo humano es realidad

ésto lo sabe el aprendiz.

Hiram, armado de paciencia

actuando siempre en rectitud

erigió una columna de la ciencia

la otra representa la virtud.

Las dudas evita la ciencia

de cadenas nos libera la virtud

busquemos nuestra esencia

cambiando de actitud.

Unir la ciencia y la virtud

ese sea nuestro proyecto

querer volar a plenitud

anhelando lo perfecto.

El esfuerzo y la visión

de Salomón y su sabiduría

dominará toda pasión

¡llegará el grandioso día!

Columna B

Hiram, armado de paciencia

actuando siempre en rectitud

erigió una columna de la ciencia

la otra representa la virtud.

Las dudas evita la ciencia

de cadenas nos libera la virtud

busquemos nuestra esencia

cambiando de actitud.

Unir la ciencia y la virtud

ese sea nuestro proyecto

querer volar a plenitud

anhelando lo perfecto.

El esfuerzo y la visión

de Salomón y su sabiduría

dominará toda pasión

¡llegará el grandioso día!.

Cinco condiciones para recibir la Iniciación masónica

Cinco condiciones para recibir la Iniciación Francmasónica

 

Tomado del Libro: HISTORIA FILOSÓFICA DE LA FRANCMASONERÍA.

 

 

 

La primera condición  que se requiere es la Inteligencia , porque la Francmasonería no quiere soldados ciegos o ignorantes que marchen a impulsos de la voluntad ajena, ni cuando se les diga: Marchad!; los integrantes de la Francmasonería no son máquinas, tienen una misión que desempeñar, y es preciso que ellos la comprendan bien y que sepan si pueden consagrarse a ella.

No es el Fanatismo lo que valora la Orden; es el sentimiento del deber apoyado sobre la Razón lo que debemos cultivar para ser hombres útiles a la sociedad.

La segunda condición  exigida es la Rectitud , porque no queremos sendas tortuosas, ni actos que la conciencia pueda reprobar; el fin es noble y grande, y es preciso marchar hacia él sin titubear. No queremos capitulaciones con la conciencia, ni restricciones mentales, debemos ser equitativos y rectos en todos nuestros actos, pues la Francmasonería no quiere triunfos comprados por medios ilícitos; queremos rectitud en la vida privada y rectitud en la vida pública, regla invariable del iniciado en todas las ocasiones y en todas sus circunstancias.

La tercera condición  que debe tener el iniciado es el Valor . ¿Por qué hemos de ocultar a los masones los peligros a que pueden estar expuestos, los odios que contra ellos se suscitan y las persecuciones de que puedan ser objeto? En la lucha siempre viva, que algunas veces tratan de sostener por sus ideales, se necesita valor para soportarla; el Valor es indispensable.

La cuarta condición  que se impone es la de la Prudencia , pues si el Valor es siempre necesario, no lo es menos la Prudencia, no es justo que al exponer su reposo, su fortuna y su vida expongan las de sus hermanos por una indiscreción. La Francmasonería no quiere fanfarronadas, ni demostraciones inútiles o vanidosas, ella necesita de ese Valor reflexionado que va siempre a un punto trazado y sin arrojarse locamente a empresas fútiles. La Orden quiere que se esparza el Ideal, que se fecundice sin descanso ni treguas y cuando el momento de la oportunidad se presente se haga triunfar, pero no quiere que suenen las trompetas de la victoria sin haber llegado la hora de recoger los laureles.

La quinta condición  que ha de adornar al buen Francmasón es el Amor a la Humanidad , piedra angular del edificio que está obligado a levantar: ¡Amor a la humanidad! Es a ella a quien todo debe consagrarse, ¡Atrás el egoísmo ! ¡Fuera los pensamientos de personalidad ! ¡El Francmasón debe   inclinarse ante el interés general! , lección sublime en que se enseña a que todo sentimiento individual debe absolverse en el amor a la humanidad y que el bienestar de los hombres es el único objeto de los esfuerzos constantes del verdadero Francmasón.

tomado de la pagina www.r6.org.ve

Las siete herramientas de medición y ejecución especulativa

Las siete herramientas de medición y ejecución especulativa

 

 

Desde los albores de la Humanidad, en las primeras fases evolutivas del homo sapiens, el ser humano aceleró dicha evolución intelectual y material, mediante el uso de instrumentos y herramientas.

Cuando consiguió controlar su utilización para fines concretos, desarrolló fórmulas nuevas de vida. El uso de arcos, flechas, lanzas, entre otras cosas, le permitió obtener mejores resultados en la caza; actividad imprescindible para su supervivencia. El manejo de arados, palas, azadas y otros, le permitió desarrollar la agricultura, con lo que se abandonaba el nomadismo como regla de vida y se establecía el sedentarismo en los lugares adecuados para su devenir vital.

Es notorio e incuestionable que la evolución humana está íntima y solidariamente ligada al uso consciente de útiles y herramientas. Todos los instrumentos inventados o descubiertos por el hombre, han facultado un salto evolutivo en sus formas materiales de vida.

De vivir en cuevas o a la intemperie, el ser humano pasó a la construcción de chozas o habitáculos para diverso uso, utilizando los materiales naturales disponibles en su entorno inmediato. El siguiente salto cualitativo fue el uso de materiales prefabricados para alcanzar el mismo objetivo. La diferencia estriba en que de esta segunda forma, su imaginación y posibilidades de desarrollo avanzaron espectacularmente.

Comenzando por realizar simples cubículos para su refugio, pero aplicando su intelecto en continuo desarrollo y usando los instrumentos adecuados, el hombre alcanzó el punto de llegar a construir monumentales pirámides y majestuosas catedrales.

La sofisticación y complejidad de instrumental necesario para la ejecución de tan magnas empresas, se fundamenta tan solo en SIETE elementos primarios.

Estos son: La Escuadra, El Compás, El Nivel, y La Plomada como elementos de planteamiento y medición. El Mazo, El Cincel y La Paleta como herramientas útiles de ejecución.

  • La Escuadra ofrece una relación angular.
  • El Compás facilita la determinación de distancias.
  • El Nivel corrobora la horizontalidad.
  • La Plomada establece la verticalidad.

Con estos cuatro elementos se puede determinar, con absoluta precisión, la posición de cualquier punto geométrico en el espacio, y por extensión la de cualquier recta y la de cualquier plano.

Entrando en abstracción geométrico-matemática, estableciendo un sistema de referencia, cualquier punto en el espacio se fija mediante coordenadas cartesianas o bien mediante coordenadas polares. Las primeras son situación horizontal (abcisas), y situación vertical (ordenadas). Léase NIVEL y PLOMADA. Las segundas son distancia a un origen predeterminado y ángulo sobre una recta de referencia. Léase COMPÁS y ESCUADRA.

Respecto a las herramientas, con el Mazo se golpea y con el Cincel se dirige el impacto para obtener el fin deseado. Con la Paleta se restaura, se añade y se complementa el resultado obtenido por la acción de la percusión.

La Francmasonería Universal tiene como último fin u objetivo la construcción y finalización de un Templo Moral y de Conocimiento que acoja a toda la Humanidad. Para ello utiliza instrumentos y herramientas.

Con el devenir de los tiempos, la Masonería ha pasado de ser Operativa a ser Especulativa o Simbólica, es decir, que en la actualidad los elementos de trabajo masónico son simbólicos.

Veamos una posible analogía de los siete elementos básicos:

  • ESCUADRA: Angulo de 90º, ni agudo, ni obtuso, llamado también ángulo recto. Equivalencia, RECTITUD.
  • COMPÁS: Fijado un punto, se establece otro, otro, otro y así sucesivamente, todos equidistantes del fijado en primer lugar. Equivalencia, EQUIDISTANCIA.
  • NIVEL : Línea horizontal. Equivalencia, IGUALDAD.
  • PLOMADA : Línea vertical. Equivalencia, APLOMO. Rectitud en sus actos, Equidistancia con todos los seres humanos, Igualdad en el afecto y Aplomo en sus manifestaciones. Cuatro virtudes que enmarcan la vida de un masón.
  • MAZO: Herramienta que transforma energía en arrancar imperfecciones. Equivalencia, VOLUNTAD.
  • CINCEL: Útil con el que se dirige a un determinado punto preestablecido la energía desplegada por el Mazo. Equivalencia, RAZÓN.
  • PALETA: Elemento que restaña, contornea y pule la irregularidades. Equivalencia, TOLERANCIA.

Voluntad para mejorar, Razón para discernir y Tolerancia para compartir. Tres herramientas que, armónicamente conjugadas, y debidamente utilizadas, facultan al masón a pulir su Piedra Bruta a fin que su Piedra Cúbica llegue a formar parte del Templo Universal.

No se puede diseñar una construcción tan sólo con la escuadra y el nivel. O tan sólo con el nivel, la plomada y el compás. Hace falta usar los cuatro elementos para una satisfactoria concepción. Y del mismo modo, no se puede construir lo diseñado a falta de alguna de las tres herramientas.

Los ocho elementos citados, en conjunto, armónica y proporcionalmente empleados, son imprescindibles para alcanzar el fin último de la masonería. No sobra ni falta ninguno. Están todos los que son y son todos los que están. Están a disposición del masón que desee andar por el camino hacia la Luz del Conocimiento.

Uno de los grandes intelectos que en esta Humanidad han existido, Arquímedes, dijo: “Dadme un punto de apoyo y moveré el mundo”.

Con osadía, aunque humildemente, parafraseándole, se podría decir: DADME LAS SIETE HERRAMIENTAS MASÓNICAS Y TRANSFORMARE EL MUNDO.